Alojamiento

Alojamiento gratis en Japón, ¿es posible?


Todos soñamos con poder hospedarnos allá donde vamos sin gastarnos ni un ápice del presupuesto para nuestro viaje, especialmente en destinos tradicionalmente más caros, como Japón. ¿Es factible encontrar alojamiento gratis en el país nipón?

La respuesta, que pasaré a elaborar a continuación, es SÍ; es absolutamente posible. Pero, como todo lo gratis, puede o no que merezca la pena según el tipo de viaje que estés buscando realizar, y de a qué estés dispuesto a renunciar con tal de no pagar hospedaje.

Con el auge de ciertas herramientas colaborativas en internet como Uber, Blablacar y Airbnb, cada día es más sencillo pagar poco o nada en transporte y alojamiento en casi cualquier país del mundo. Tan solo basta con tener un ordenador, conexión a internet y un poco de tiempo libre para rebuscar entre todas las opciones que nos ofrece la vasta red digital.

 

Couchsurfing: comunidad de viajeros gratis

La primera y más famosa herramienta para hospedarse gratis en cualquier rincón del planeta es Couchsurfing, web de la que ya hablamos en profundidad en un artículo anterior. Couchsurfing es una plataforma colaborativa que aúna viajeros y anfitriones de todas partes del mundo con la finalidad de entablar amistades internacionales. ¿Lo bueno? Que es totalmente gratuito para ambas partes. No solo no tendrás que pagar alojamiento, sino que el acceso a la plataforma tampoco conlleva coste alguno. ¿Lo malo? Que tendrás que adaptarte a lo que te toque en la casa a la que vayas a parar. Quizá te toque dormir en un sofá, seguramente tendrás que compartir baño y cocina y la casa puede que no se encuentre en un sitio céntrico. Además, tendrás que adaptarte a las normas y horarios de la persona que te acoja en su hogar. Couchsurfing es una muy buena alternativa al hotel para los que busquen estancias cortas y quieran hacer amigos por todo el mundo sin grandes lujos.

Casa compartida moderna para hospedarse gratis

 

Work exchange: alojamiento gratis a cambio de trabajo

Otra opción que cada vez más gente se anima a probar, especialmente los más jóvenes y aventureros, es el work exchange, o lo que viene a ser trabajar a cambio de un techo bajo el que cobijarse y algo de comida que llevarse a la boca. Las plataformas online más conocidas a nivel internacional para esta clase de intercambio son Workaway y Helpx. En estas páginas el voluntario deberá abonar una pequeña cuota inicial (29 y 33€ respectivamente) que le otorga acceso ilimitado durante uno o dos años a todas las vacantes disponibles en hostales, restaurantes, granjas, viviendas particulares, etc., a cambio de trabajar varias horas al día cuidando niños, paseando mascotas, enseñando idiomas o limpiando casas, entre otras labores. WWOOF, una de las asociaciones pioneras en este tipo de turismo de intercambio, se dedica exclusivamente al empleo voluntario en granjas orgánicas de todo el mundo, incluido Japón.

casa wakayama

Esta clase de empleo voluntario es la mejor opción para los que quieran quedarse en el destino deseado durante un período medio-largo de tiempo (el requisito mínimo suele ser de uno o dos meses) y vivir como un local. Pero aquellos que solo quieran ir de turismo y conocer el destino elegido sin mayores pretensiones y con todo el tiempo libre del mundo no quedarán satisfechos con estas plataformas, puesto que, además de tener que compartir habitación con otros voluntarios en la mayoría de casos, siempre se le exige un mínimo específico de horas de trabajo a los mismos.

A aquellos a los que les agrade la iniciativa pero no tanto la perspectiva de irse solos a trabajar a otro país están de enhorabuena, puesto que ambas plataformas ofrecen la posibilidad de registrarse como pareja para dos personas que quieran buscar un voluntariado juntas.

Casa compartida en Wakayama

 

House sitting y house exchange

Una propuesta igual de apetecible que la anterior, y que además requiere de una menor carga laboral, es el house sitting o, literalmente, ‘cuidar casas’. El planteamiento es sencillo: esta iniciativa pone en contacto a personas que vayan a ausentarse de sus hogares durante períodos medios y largos de tiempo y a viajeros que puedan ocupar estos mismos hogares durante las mismas fechas. Por lo general, los anfitriones son personas que viajan con regularidad y prefieren dejar su casa en manos de un desconocido que pueda ahuyentar posibles cacos, limpiar y, en ocasiones, cuidar mascotas, antes que dejarla completamente vacía. Trusted House Sitters, cuya tarifa para acceder a su servicio es de menos de 7€ al mes, es la plataforma más habitual para reservar estancias en este tipo de alojamiento.

Aquellos que tengan su propia casa en propiedad también pueden optar por el house exchange (‘intercambio de casas’). El requisito para poder alojarte gratis es prestar tu propio domicilio a otros turistas internacionales (generalmente, los mismos cuyo hogar vas a ocupar). Quid pro quo. Algunas empresas dedicadas a este tipo de intercambios son Home Exchange, Love Home Swap y Guardian Home Exchange.

Si no te apetece pagar una cuota inicial para acceder a estos servicios siempre puedes optar por navegar entre los miles de anuncios que cada día se cuelgan en Craigslist (secciones ‘trabajo’ -ジョブ- y ‘vivienda’ -住宅-), y entre los cuales, de vez en cuando, surgen ofertas de este tipo. Eso sí, hay que tener mucho cuidado con el spam y con los posibles anuncios estafa.

 

Hostal, guest house y casa particular

No hay que cometer el error de pensar que todo lo que existe está disponible en internet, especialmente en un país como Japón, que cuenta con zonas rurales extremadamente remotas donde el WiFi es casi una leyenda urbana. En mi viaje por Wakayama, una de las prefecturas menos modernizadas, pude alojarme gratuitamente en varios sitios por pura casualidad, sin buscarlo ni pretenderlo.  En este área tan rural, acostumbrada al paso de peregrinos en su viaje hacia los tres grandes templos de Kumano, no está fuera de lo común que gente local de buena fe le abra las puertas de su hogar a los mochileros que carecen de hospedaje. Fue así como acabé conviviendo, durante varios días, con un monje budista practicante de Shugendo en las frondosas y yermas montañas de Kumano, algo en lo que indagaré en otro artículo.
Guest House en las montañas de Wakayama

Además de poder contar con la buena voluntad aquellas personas que te abren las puertas de su casa sin esperar nada a cambio, en las zonas más despobladas también son habituales los hostales/B&B/guest houses que están dispuestos a alojar viajeros por temporadas largas de tiempo a cambio de algo de ayuda en el negocio; labores sencillas de limpieza y atención al cliente. De hecho, esta práctica es también muy habitual en Europa, con países como Inglaterra y Escocia alojando mochileros venidos de todas partes del mundo en sus hostales más modestos y acogedores de manera continua.

En las montañas de Kumano tuve la suerte de descubrir, también de manera fortuita, uno de estos establecimientos, totalmente alejado de la civilización, en pleno bosque sin vecinos ni negocios colindantes. Se trata de un vetusto edificio de madera y paja que sirve como cafetería, albergue joven y granja de gallinas. A cambio de ayudar recolectando huevos y limpiando las jaulas de las gallinas, la pareja de avanzada edad dueña del hostal permite a cualquier viajero hospedarse allí el tiempo que necesite sin pagar nada en absoluto. Eso sí, para llegar hasta hasta este enclave tendrás que encontrarlo por tus propios medios, porque no hay información disponible en la red.

Hostal gratuito en Wakayama

Si has perdido la esperanza de viajar a Japón porque te parece un destino caro, recuerda los consejos anteriores; alojarse en Japón gratis es totalmente posible, ¿te animas a intentarlo?

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