Cuando se habla de peregrinaciones, lo primero que suele venir a la mente es el Camino de Santiago. Sin embargo, en Japón existen otras rutas de peregrinación, menos conocidas pero igual de fascinantes, como el Camino de Shikoku. Esta ruta de 88 templos la encontrarás en una de las principales islas del país y es un auténtico tesoro oculto.
Shikoku, a menudo ignorada por los turistas, es una isla que ofrece paisajes que dejan sin aliento: frondosos bosques verdes, colinas suavemente onduladas y costas espectaculares que parecen sacadas de un cuadro. A lo largo del recorrido se atraviesan pueblos pintorescos donde el tiempo parece haberse detenido, se encuentran aguas termales perfectas para relajarse tras una larga caminata y se descubren festivales locales llenos de color y tradiciones.
Recorrer los cerca de 1.200 km de este antiguo itinerario es una experiencia que va mucho más allá de una simple visita turística. Cada templo cuenta una historia, cada sendero revela un rincón de naturaleza virgen y cada encuentro con los habitantes locales y con otros peregrinos enriquece el viaje con un profundo sentido de autenticidad.
- Los orígenes del Camino de Shikoku
- Etapas del peregrinaje: las cuatro prefecturas de Shikoku
- Desde dónde empezar el Camino de los 88 Templos
- Cómo y cuándo moverse para descubrir Shikoku
- Usos y costumbres: quiénes son los Ohenro-san y qué hacer en los templos
- Dónde alojarse durante el viaje por Shikoku
- Cómo llegar al templo número 1, Ryozen-ji, desde Tokushima
Los orígenes del Camino de Shikoku
Conocida también como Shikoku Henro o Peregrinación de los 88 Templos, es una ruta circular que atraviesa las cuatro prefecturas de la isla e incluye, como su nombre indica, 88 templos únicos. Las raíces de esta peregrinación se remontan a hace aproximadamente 1.200 años. Se dice que el monje Kukai recorrió estas tierras, forjando su espiritualidad y dejando como legado el camino que hoy conocemos.
Kukai, también conocido como Kobo Daishi, fue el fundador de la escuela budista Shingon. En el año 812 fue reconocido oficialmente como “Maestro del Budismo Esotérico” en Japón. Poco después, estableció el centro de estudio y práctica del budismo Shingon en el sagrado monte Koya, en la prefectura de Wakayama. La leyenda cuenta que Kukai aún hoy permanece en un estado de profunda meditación y que reside en el monte Koya, destino final espiritual del peregrinaje de los 88 Templos.
Etapas del peregrinaje: las cuatro prefecturas de Shikoku
El peregrinaje recorre las cuatro prefecturas de Shikoku: Tokushima, Kochi, Ehime y Kagawa, cada una de las cuales representa una fase espiritual del camino.
- Kagawa: Alcanzar el Nirvana (Nehan dojo) – La etapa final, con los templos del 66 al 88, representa la reflexión y la preparación para el regreso a la vida cotidiana.
- Tokushima: Despertar espiritual (Hosshin dojo) – Incluye los templos del 1 al 23 y marca el inicio del viaje espiritual.
- Kochi: Formación ascética (Shugyo dojo) – Abarca los templos del 24 al 39 y representa los retos de la disciplina y el autocontrol. Es una de las etapas de peregrinaje más exigentes, con largas distancias y terrenos difíciles.
- Ehime: Iluminación (Bodai dojo) – Los templos del 40 al 65 se encuentran en una zona conocida por sus paisajes naturales y sus aguas termales.
Desde dónde empezar el Camino de los 88 Templos
En Japón, cualquier persona puede convertirse en peregrino: no existen barreras de nacionalidad ni de religión. El peregrinaje de los 88 Templos de Shikoku da la bienvenida a todos a través de sus antiguas rutas y templos sagrados.
Existen varias formas de recorrer el camino. Muchos peregrinos eligen el jun-uchi, el método tradicional, que empieza en el templo número 1 y sigue el orden hasta el templo número 88. Otros optan por el gyaku-uchi, el recorrido inverso, desde el 88 hasta el 1. Se dice que este método es especialmente poderoso durante los años bisiestos y que trae suerte y bendiciones especiales a quienes lo realizan.
Para algunos, el peregrinaje es una experiencia que se completa de una sola vez, conocida como toshi-uchi, intensa y transformadora. Otros prefieren un enfoque más pausado, el kugiri-uchi, completando el recorrido por etapas a lo largo de varios años.
La realidad es que no existe una forma correcta o incorrecta de afrontar este camino fascinante. Cada persona encuentra su propio ritmo y manera, descubriendo que el peregrinaje es tanto un viaje interior como una aventura de descubrimiento por la encantadora isla de Shikoku.
Cómo y cuándo moverse para descubrir Shikoku
El peregrinaje puede realizarse de diferentes maneras: a pie, en bicicleta, en coche, utilizando el transporte público o combinando varios medios. Cada opción ofrece una perspectiva distinta y requiere una preparación adecuada.
Caminar es la forma tradicional y más inmersiva, y puede llevar entre 40 y 60 días, permitiendo saborear cada paso del camino. Alquilar un coche, en cambio, permite completar la ruta en unos 10-15 días, con mayor flexibilidad y rapidez.
Los mejores meses para emprender este viaje son marzo, abril, mayo, octubre y noviembre, cuando el clima suele ser suave y agradable. No obstante, el clima en Shikoku varía considerablemente según la zona. La parte del recorrido que discurre junto al mar Interior de Seto suele ser más estable y con menos precipitaciones que la zona del océano Pacífico. Si se opta por caminar, conviene tener en cuenta que el verano japonés trae temperaturas muy altas y una elevada humedad, lo que hace el recorrido especialmente duro. En otoño, por su parte, pueden aparecer tifones, ya que es la temporada en la que son más frecuentes.
Usos y costumbres: quiénes son los Ohenro-san y qué hacer en los templos
Los peregrinos reciben el nombre de Ohenro-san y suelen reconocerse por su vestimenta, aunque no todos utilizan el atuendo tradicional.
Lo más característico es el sombrero cónico de paja, llamado sugegasa, que protege del sol y la lluvia. Entre las prendas tradicionales destacan el hakui, la túnica blanca y la estola conocida como wagesa. Los peregrinos llevan diversos objetos en una pequeña bolsa de hombro llamada zadabukuro: la campanilla jirei, que se hace sonar al final de cada sutra; el rosario budista juzu; y el bastón del peregrino, kongotsue, que se considera la encarnación simbólica de Kukai guiando al caminante.
En cada templo es posible obtener un sello oficial (goshuin) que certifica la visita, normalmente estampado en el cuaderno del peregrino, el nokyocho.
Los habitantes de Shikoku acogen a los peregrinos con gran calidez y respeto. Una muestra tradicional de hospitalidad es el osettai, un pequeño obsequio como fruta, snacks o bebidas. Recibir un osettai no es solo un gesto de cortesía, sino también una forma de dar ánimos para continuar un camino tan exigente. A nosotros nos ocurrió en varias ocasiones y puedo confirmar que realmente marca la diferencia. Además, se cree que este gesto es también un acto espiritual de compartir el camino.
Durante la visita a los templos, se recomienda seguir una serie de gestos y rituales. No son obligatorios, pero sirven para respetar la tradición y enriquecer la experiencia espiritual:
- En la entrada principal del templo, detente a la izquierda, junta las manos y haz una reverencia.
- En la fuente de la entrada, purifícate lavando las manos y enjuagándote la boca.
- Toca la campana una sola vez para anunciar tu llegada; hacerlo al salir se considera de mal augurio.
En el salón principal, el hondo, enciende una vela y un incienso, ofrece el osamefuda (una tira de papel con tu nombre y la fecha) y déjalo en la caja correspondiente. - Haz una pequeña ofrenda y dedica unos momentos a la oración.
- Dirígete después al Daishido, el edificio dedicado a Kukai, y repite los mismos gestos.
- Antes de marcharte, visita el Nokyosho para recibir el sello del templo.
Dónde alojarse durante el viaje por Shikoku
Existen distintos tipos de alojamiento: ryokan, hoteles, hostales y, en algunos casos, incluyen desayuno y cena. Para vivir una experiencia aún más especial, es posible alojarse en algunos templos, una práctica conocida como shukubo. Las habitaciones pueden ser privadas o compartidas, normalmente con baños comunes. A menudo se celebra una ceremonia de oración budista por la mañana temprano o por la noche, y se anima a los huéspedes a participar.
Otra opción interesante es viajar en minivan, como hicimos nosotros. Esto nos permitió explorar la naturaleza virgen de la isla y adaptar el viaje a nuestras propias necesidades.
Cómo llegar al templo número 1, Ryozen-ji, desde Tokushima
En transporte público: puedes tomar el tren, con la línea Kotoku, desde la estación de Tokushima hasta la de Bando, y desde allí caminar unos 700 metros. También tienes el autobús, con la línea 133 Naruto Oasa, bajando en la parada Ryozenji Mae.
En coche: Aproximadamente 30 minutos desde la estación de Tokushima.
Los templos suelen estar abiertos de 8:00 a 17:00. Algunos cobran una entrada de entre 300 y 700 yenes, que se paga en efectivo.
Templo Ryozenji
PLACE OF WORSHIP- Tsukahana-126 Oasacho Bando, Naruto, Tokushima 779-0230, Japan
- ★★★★☆
El peregrinaje de los 88 Templos de Shikoku es mucho más que un viaje físico: es una experiencia que entrelaza cultura y naturaleza de una forma única e inolvidable. Ofrece la oportunidad de descubrir lugares de una belleza extraordinaria, poco frecuentados por el turismo y cargados de historia y leyendas. Shikoku revela su esencia paso a paso, regalando a quien recorre este camino una visión auténtica y profunda de Japón, y una aventura que permanece en la memoria mucho tiempo después de haberla completado.