El invierno en Hokkaido tiene algo mágico. Una belleza silenciosa que se revela en el aire frío, la nieve intensa y ese constante equilibrio entre una naturaleza indómita y la cálida hospitalidad local. Mi mujer y yo llevábamos tiempo soñando con visitar Kushiro y Akan-Mashu en pleno invierno, atraídos por la promesa de vastos humedales, onsen humeantes y algunos de los paisajes más vírgenes de Japón. Nuestro viaje de cuatro días fue simplemente extraordinario: una combinación perfecta de aventura, naturaleza y experiencias auténticas.
Día 1: Llegada a Kushiro y los humedales salvajes
Aterrizamos en el aeropuerto de Kushiro procedentes de Haneda y, ya desde la ventanilla, el paisaje parecía de otro mundo, con parches de nieve cubriendo el suelo. Allí nos esperaba nuestro coche de alquiler y, en cuestión de minutos, estábamos en la carretera, con las ruedas crujiendo sobre la nieve mientras nos dirigíamos hacia la ciudad.
Para comer fuimos a Ramen Maruhira, un pequeño establecimiento muy querido por los habitantes de Kushiro con más de 60 años de historia. Nos acomodamos como pudimos, envueltos en el aroma del caldo hirviendo. Pedimos ramen al estilo Kushiro, tanto en versión shoyu (soja) como en shio (sal), y disfrutamos de unos caldos ligeros y delicados, muy distintos a los intensos tonkotsu del sur de Japón. Sencillo, reconfortante y justo lo que necesitábamos antes de empezar nuestra primera aventura.
Ramen Maruhira
RESTAURANT- 8 Chome-1-13 Urami, Kushiro, Hokkaido 085-0835, Japan
- ★★★★☆
Con las energías cargadas, condujimos hacia el norte hasta los humedales de Kottaro, donde la inmensidad de la naturaleza de Hokkaido comenzó a revelarse. A medida que avanzábamos, la nieve se hacía más abundante y el paisaje se transformaba en un auténtico escenario invernal. Al bajar del coche, el silencio era absoluto, roto por el canto lejano de algunos pájaros. Caminando por la nieve hasta el mirador de Kottaro, vimos ciervos autóctonos pastando entre la hierba seca, integrados perfectamente en el paisaje helado. Desde lo alto, la vista era sobrecogedora: un mar blanco atravesado por un río serpenteante.
Humedales de Kottaro
TOURIST ATTRACTION- Kottaro, Shibecha, Kawakami District, Hokkaido 088-2388, Japan
- ★★★★☆
Desde allí descendimos hacia el conocido mirador de Hosooka, uno de los mejores puntos para contemplar los humedales de Kushiro con una extensión abrumadora. Abajo, el río Kushiro serpenteaba lentamente entre las marismas abiertas hasta perderse en la distancia. Permanecimos en silencio, fascinados por la belleza austera del lugar, mientras el frío nos calaba los dedos al tomar fotos.
Observatorio Hosooka
TOURIST ATTRACTION- 22-24 Tatsukobu, Kushiro, Kushiro District, Hokkaido 088-2141, Japan
- ★★★★☆
De vuelta en la ciudad de Kushiro, entramos en calor en Robata, un restaurante tradicional de robatayaki donde pescado y verduras se asan al fuego. El alma del local era una mujer mayor que manejaba la parrilla con una destreza admirable, sirviendo pescado, vieiras y verduras locales perfectamente asadas. El ambiente era rústico y acogedor, impregnado de historia.
Robata
RESTAURANT- Japan, 〒085-0013 Hokkaido, Kushiro, Sakaemachi, 3 Chome−1
- ★★★★☆
Y la noche aún no había terminado. A pocos pasos se encuentra Akachochin Yokocho, un callejón lleno de pequeños bares y restaurantes iluminados por farolillos. Entramos en uno de ellos y probamos sake local mientras charlábamos con el dueño y algunos clientes habituales, encantados de compartir historias y su amor por Kushiro. El final perfecto para nuestro primer día.
Akachochin Yokocho
RESTAURANT- 4 Chome-1 Kawakamicho, Kushiro, Hokkaido 085-0012, Japan
- ★★★★☆
Día 2: La danza de las grullas y una noche en un onsen
Nos levantamos temprano para ir al observatorio Tsurui-Ito Tancho, uno de los mejores lugares para ver las majestuosas grullas de corona roja o tancho. Estas elegantes aves, símbolo de longevidad y buena fortuna, destacaban sobre los campos nevados con su plumaje blanco y negro bajo la luz de la mañana. Verlas en libertad fue inolvidable.
Mientras observábamos, las grullas comenzaron su danza: una sucesión hipnótica de reverencias, saltos y aleteos. Más que un ritual de cortejo, esta danza refuerza los lazos de por vida, ya que las tancho son monógamas. Incluso las parejas consolidadas la repiten año tras año como forma de reafirmar su vínculo, pero también como juego y comunicación.
En su día, las grullas de corona roja estuvieron al borde de la extinción y siguen aún en peligro, con apenas unos miles de ejemplares en libertad. Verlas tan de cerca fue un privilegio y un recordatorio de su fragilidad y resiliencia. Cuando nos fuimos del observatorio, nos llevamos consigo un sentimiento de asombro. Ver estas aves moviéndose en perfecta armonía fue, sin duda, el momento más especial de todo el viaje.
Observatorio Tsurui-Ito Tancho
TOURIST ATTRACTION- Japan, 〒085-1200 Hokkaido, Akan District, Tsurui, Nakasetsuri, 南
- ★★★★☆
Tras un día intenso de exploración, nos alojamos en el Tsurui Mura Shitsugen Onsen Hotel, un lugar tranquilo perfecto para descansar rodeados de naturaleza. Sumergirnos en el onsen humeante después de pasar horas al frío aire libre fue una bendición. La cena fue un delicioso menú francés, un contraste refinado con la naturaleza salvaje que nos rodeaba.
Tsurui Mura Shitsugen Onsen Hotel
LODGING- 3 Chome-1 Tsuruihigashi, Tsurui, Akan District, Hokkaido 085-1206, Japan
- ★★★★☆
Día 3: Amanecer en el puente Otowa y cultura ainu
Antes del amanecer, nos dirigimos al puente Otowa, un lugar icónico para ver a las grullas despertar de su lugar de anidación junto al río. A medida que el sol salía, la luz dorada se filtraba entre los árboles e iluminaba a las grullas mientras buscaban alimento en el agua. Un momento mágico que capturamos con infinitas fotografías.
Puente Otowa
TOURIST ATTRACTION- Tsurui, Akan District, Hokkaido 085-1211, Japan
- ★★★★☆
Después de esta experiencia inolvidable, condujimos hasta el lago Kussharo y subimos a un mirador con vistas a una de las calderas más grandes del mundo. La vista panorámica era espectacular y recordaba el pasado volcánico de la región de Hokkaido.
Lago Kussharo
NATURAL FEATURE- Lake Kussharo, Teshikaga, Kawakami District, Hokkaido, Japan
- ★★★★☆
La ruta continuó hacia Akan Ainu Kotan, una aldea tradicional ainu a orillas del lago Akan. Paseando por el pueblo, nos llamó la atención la carga cultural del lugar. Las tiendas estaban llenas de tallas de búhos, águilas y otros animales, reflejo de la profunda conexión espiritual del pueblo ainu con la naturaleza.
Akanko Ainu Kotan
TOURIST ATTRACTION- 4 Chome-7-19 Akancho Akankoonsen, Kushiro, Hokkaido 085-0467, Japan
- ★★★☆☆
Para cenar, visitamos un izakaya local y probamos shika-don, un plato con carne tierna de ciervo sobre arroz, ideal para cerrar un día lleno de descubrimientos.
Esa noche nos alojamos en La Vista Akangawa, un hotel de lujo en medio del bosque, junto a un río. Contar con un onsen privado nos permitió disfrutar del agua termal en una calma absoluta.
Hotel & Spa Resort La Vista Akangawa Kushiro
LODGING- 3番1 Akancho Okurushube, Kushiro, Hokkaido 085-0468, Japan
- ★★★★☆
Día 4: Lago Mashu, soba y Shunkunitai en Nemuro
Nos despertamos con la imagen relajante del río fluyendo junto al hotel, brillando con la luz de la mañana.
Nuestra primera parada de la mañana fue el lago Mashu, otra impresionante caldera. Tristemente, el cielo nublado ocultó su famoso “Mashu Blue”, un azul intenso producto de sus aguas extremadamente limpias y profundas. Aun así, el paisaje era hipnótico: el lago en silencio y en primer plano, los árboles cubiertos de hielo, como esculturas naturales, se alzaban unas ramas perfiladas en delicado hielo.
Lago Mashu
NATURAL FEATURE- Lake Mashū, Teshikaga, Kawakami District, Hokkaido, Japan
- ★★★★☆
Para comer, disfrutamos de soba artesanal en Teuchi Soba no Ryogoku, donde el sabor delicado y ligeramente tostado de los fideos combinaba a la perfección con una salsa sencilla.
La última parada nos llevó hacia el sur. Shunkunitai, un extenso humedal costero en Nemuro, es un hábitat invernal para aves migratorias. A diferencia de otros lugares, aquí no todo estaba cubierto de nieve: bancos de arena se extendían hacia el horizonte y las marismas congeladas creaban un paisaje casi irreal, con árboles muertos sobresaliendo del hielo. En esas aguas heladas vimos valientes gansos buscando alimento. Caminar por este entorno tranquilo y extraño fue una forma serena y humilde de cerrar el viaje.
Shunkunitai
TOURIST ATTRACTION- Shunkunitai, Nemuro, Hokkaido 087-0000, Japan
- ★★★★☆
Reflexiones sobre el invierno en Kushiro y Akan-Mashu
El invierno en Hokkaido está lleno de contrastes: duro pero hermoso, remoto pero acogedor. Desde la majestuosidad silenciosa de los humedales hasta los lagos etéreos y la profunda cultura ainu, este viaje por Kushiro y Akan-Mashu fue un recordatorio de las maravillas discretas de la naturaleza y de la calidez de quienes viven en esta tierra. Mientras el avión despegaba y veíamos la extensión nevada desde el aire, supimos que no sería nuestra última visita a este rincón salvaje y fascinante de Japón.