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La isla de los conejos: un adorable viaje desde Hiroshima


Si habéis escuchado hablar sobre Okunoshima, más conocida como la isla de los conejos (sitio web oficial), podéis agradecerle a Youtube: en 2014, un vídeo de una mujer “atacada” por una horda de amigables conejos se hizo viral. Antes, muchos de los visitantes de Okunoshima eran abuelos japoneses que querían disfrutar de los onsens (baños termales) locales o niños viajando con las escuelas. Pocos extranjeros se hubiesen interesado en visitar esa isla, a no ser de la existencia de cientos de conejos adorables que viven allí, ya que la historia real de esa isla es bastante,… oscura.

Nadie sabe con precisión cómo terminaron los conejos allí, per sin duda fue un cambio de fortuna para una isla cuya historia está lejos de ser bonita. Durante muchos años, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, Okunoshima ni siquiera existía en el mapa Era una prueba militar secreta donde el Ejército Imperial estaba creando y probando gas venenoso para ser utilizado contra los enemigos de Japón. Después de la guerra, todas las instalaciones fueron destruidas; sin embargo, el gobierno local no quería que esta vergonzosa parte de la historia japonesa se olvidara o se tapara. Crearon el Museo del Gas Venenoso como un monumento para recordar a la gente qué cosas horribles se pueden a hacer a otros en el nombre de la guerra.

Sin embargo, de alguna manera, hace unos 40 años se introdujeron conejos en la isla. Puede ser que haya sido una broma de un grupo de escolares o una distracción creada por alguien que quería hacer de Okunoshima un lugar más feliz para visitar. Sa cual sea la razón, hoy en día hay alrededor de 800 – 1.000 conejos viviendo en la isla sin depredadores naturales. A pesar de eso, eso no hace de Okunoshima un paraíso para los conejos. Dependen por completo de los humanos para la alimentación y el agua, como cualquier otra mascota. Y al igual que los ciervos del parque de Nara, a veces la comida que reciben de los visitantes no siempre es la más saludable para ellos.

En la isla de los conejos hay un pequeño conflicto con respeto a la interacción humana con los conejos. Por un lado, no se anima a los visitantes a alimentar a los conejos y no se puede comprar comida para los pequeñines en la isla. Por el otro lado, los conejos dependen de los humanos para alimentarse, por lo que tampoco se puede prohibir su alimentación. Según tengo entendido, los mejores alimentos que puedes dar a esos conejos serían los que se compran en la tienda de mascotas. Muy importante, aquellos hechos principalmente de alfalfa. Alimentar a los conejos con otro tipo de comida, incluso algunos vegetales, puede ser insalubre y les puede causar enfermedades. Además, vigilad al momento de alimentar los conejos, ya que a veces se puede recibir una mordida en los dedos por culpa de su pasión por la comida.

Para llegar hasta la isla, debes tomar uno de los dos tipo de ferries desde el puerto de Tadanoumi. En uno de ellos solo se acepta pasajeros y en el otro también puedes llevar vehículos motorizados. No importa qué ferry tomes; el coste es el mismo. Así pues, cuando llegues, toma el primero en zarpar. El viaje en ferry de 15 minutos en el Mar Interior de Seto y es una oportunidad para disfrutar de las fantásticas vistas de esta hermosa parte de Japón.

Al llegar a la isla y bajar del ferry, un grupo de conejos te esperará impacientemente, como unas chicas preadolescentes esperando a los Backstreet Boys en 1999. Pero esto no por tu belleza,… es por la comida. Ellos se piensan que llevas su almuerzo. Si no llevas nada encima, sus narices agudas van a olfatear y simplemente seguirán adelante.

A la derecha del muelle se encuentran los restos de la central eléctrica que se utilizaron para la investigación del gas venenoso. Pero,… ¿nuestro viaje ha sido para ver las ruinas de una fábrica de gas venenoso o los lindos conejitos? Creo que, más bien, la última. Así que, vamos a la izquierda, hacia el hotel de la isla, Kyukamura Okunoshima.

Paseando por el camino de los conejos, pasaréis por una pequeña playa y un paseo marítimo repleto de estos roedores. A continuación, un área para acampar con una cerca diseñada para mantener alejados a los conejos,… a pesar de que puedan cavar un agujero debajo. Después de todo esto, llegaréis a Kyukamura, el hotel con conejos a su alrededor.

Kyukamura es el único hotel que permite pasar la noche en la isla. ¿Por qué quedarse allí?, te preguntarás. Hay personas que no tienen suficiente tiempo con los conejos y, como estos animales son crepusculares (tienen más actividad a primera hora de la mañana y cuando anochece), se pueden disfrutar de ellos durante la noche. Pero otra gran razón es su increíble paisaje desde los miradores de la isla. De hecho, los paisajes aquí son lo único que puede rivalizar con pasar el tiempo con adorables conejitos. La puesta de sol es impresionante y la vista nocturna del mar llena la isla de estrellas, algo indescriptible. Este hotel cuenta con un precio aceptable, con habitaciones japonesas y occidentales, un onsen público y un buffet libre para el desayuno y la cena.

Comiendo la gastronomía de Okunoshima para almorzar

No íbamos a pasar la noche, pero teníamos hambre, así que decidimos almorzar en el restaurante Kyukamura, donde sirven la especialidad local de la isla. ¿Podéis adivinar de qué se trata? Una pista: es abundante allí y viene preparado de varias manera ¡incluso frito!

La respuesta es, por supuesto, ¡pulpo! ¿En que estabas pensando?

Las aguas del Mar Interior de Seto son generalmente muy tranquilas, pero frente a la costa de Okunoshima, notaréis que se forman algunos remolinos en el agua. Estos son los terrenos de caza del pulpo y, a su vez, se convierten en los lugares donde los pescadores locales los cazan a primera hora de la mañana. El pulpo fresco es algo que puedes amar u odiar, pero en Kyukamura se sirve un almuerzo de pulpo preparado de varios estilos, por lo que tal vez podéis encontrar un plato que se adapte a vuestro gusto. Para mi, era frito – ¡delicioso!

Después de la comida, volvimos hasta el ferry y nos dirigimos a tierra firme.

¿Cómo llegar a Okunoshima, la isla de los conejos?

No solo es fácil llegar al Puerto de Tadanoumi desde Hiroshima en autobús… si compras el Visit Hiroshima Tourist Pass, ¡también es gratis! Tadanoumi (Takehara) es uno de los destinos cubiertos por el pase middle o wide (mediano o amplio). Desde la terminal de autobuses de Hiroshima, se tarda aproximadamente una hora y 45 minutos en llegar al puerto de Tadanoumi. Allí puedes comprar el pasaje del ferry para hacer el viaje de 15 minutos hasta la Isla de los Conejos.

Artículo traducido: Maria Peñascal

Patrocinado por Chugoku Region Tourism Promotion Association / Chugoku District Transport Bureau

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