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Los arboles de los cerezos llorones de Akita son conocidos por sus flores rosas en primavera cubiertas por una capa nieve blanca inmaculada. Los copos de nieve adornan las calles marcando un contraste con el color carbón de las vallas que oscurecen las casas de los nobles japoneses. El escenario de invierno era tan bonito como una pintura ukiyo-e. A medida que llegábamos cerca de la calle principal desierta de Kakunodate imaginaba que volvía al pasado con sus residentes samuráis de los siglos anteriores.

El pueblo samurai de Kakunodate
Kakunodate, un antiguo pueblo samurái en la prefectura de Akita.

Las raíces samuráis de Kakunodate

Durante el periodo Edo (1602-1868), el clan Satake gobernaba el dominio de Kubota, que engloba parte de la actual prefectura de Akita y la zona norte occidental de Japón. Satake era un clan poderoso, con mucha responsabilidad dada por el Shogun. Controlaban los territorios vecinos y gozaban del nivel más alto de contacto con Shogun ubicado en el castillo Edo. La familia norteña Satake poseía grandes cantidades de tierra alrededor de Kakunodate y dieron algunas de ellas a los samuráis para construir casas. Tenían dos dos motivos: como recompensa por haber sido unos fieles vasallos y para crear una zona entre su estado y los dominios de los Nanbu en el este. En su punto álgido, Kakunodate tenía 240 residencias samuráis, 60 residencias ashigaru (足軽 – soldados de a pie), 428 mercados ambulantes y 26 templos y santuarios.

Una antigua casa samurai en la ciudad de Kakunodate
Kakunodate tenía 240 residencias samuráis, 60 residencias ashigaru, 428 mercados ambulantes y 26 templos y santuarios.

Durante el período Edo, el dominio de Kubota gozaba de relativa paz, así que los samuráis empezaron a perseguir otras inquietudes aparte de la guerra. Alguna de ellas fue escribir, pintar y estudiar artes tradicionales. Un samurái de Kakunodate, Odano Naotake, se conoce por haber ilustrado el primer libro de anatomía publicado en Japón. Con sus fortunas de los años de servicio para su clan, algunos samuráis también recolectaban amplias colecciones de productos inusuales.

Visitamos dos de las seis residencias samuráis abiertas al público, las casas de las familias Ishiguro y Aoyagi. Estas dos residencias representan las familias más ricas del área y tienen las colecciones más grande de ítems históricos.

La casa samurái Ishiguro: Una residencia aún dirigida por descendientes samuráis

Una tetera de hierro se calienta encima de las brasas del irori en la sala de la casa Ishiguro. La gente que te saluda al entrar no son simples empleados de la residencia; son sus propios inquilinos. A diferencia de cualquier otra casa samurái en Kakunodate, la doceava generación de descendientes del propietario original aún viven en una zona de la casa. El resto, incluyendo un vasto almacén donde los tesoros familiares se almacenaban, están abiertos al público. El recorrido de la casa empieza en una habitación con sus colecciones de muñecas para el Hina Matsuri expuestas, algunas de las cuales son de mitad del siglo XIX.

La tetera calentándose en un irori japonés.
La tetera calentándose en un irori japonés.
Muñecas del Hina Matsuri en Akita
Las muñecas del Hina Matsuri expuestas en la casa samurái.

Después de un rápido itinerario por las habitaciones abiertas al público y un vistazo del jardín (cuando no está cubierto de nieve se recorre mejor), podrás recorrer las partes públicas de la casa a tu gusto, incluyendo el almacén, donde puedes ver tesoros antiguos como las guardas de las espadas katana y los anteriormente mencionados libros de anatomía ilustrados. Explorar la ciudad antigua de Kakunodate es ya una gran experiencia, pero tener la oportunidad de hablar con el personal sobre la historia de sus ancestros es único.

Una muestras de las guardas de las espadas samurái de la casa Ishiguro.
Una muestras de las guardas de las espadas samurái de la casa Ishiguro.

La casa samurái Aoyagi: Una impresionante residencia samurái con múltiples edificios

La residencia Aoyagi se conoce como el Museo Samurái, ya que su terreno contiene casi 10.000 metros cuadrados de edificios históricos incluyendo una armería, un jardín botánico, varios museos y una casa de té. Puede recorrer parte de la casa principal por tu cuenta o optar por una visita guiada con algunas habitaciones más disponibles para ver y un video informativo en inglés por una tarifa adicional de 500 yenes.

Una armadura samurai en la residencia Aoyagi
La residencia Aoyagi se conoce como el Museo Samurái.

La armería Aoyagi alberga una colección de armaduras y armas que puede competir con la de los grandes castillos. Claramente, el dueño de Aoyagi era un auténtico señor de la guerra. Sin embargo, a diferencia de otros museos, podrás tener entre tus manos una espada katana real para entender el sentimiento auténtico de un samurái. No te preocupes, la espada está recubierta con una estuche de plexiglás, así que no hay ningún riesgo.

Al igual que la residencia Ishiguro, el almacén de Aoyagi está abierto para compartir con el público su amplia colección. Sin embargo, el señor de Aoyagi tenía un gusto ecléctico para los objetos de procedencia occidental. En su colección nos encontramos con un gran número de relojes, fonógrafos y cámaras antiguas. Aquellos fascinados por mecanismos antiguos pasarán horas asombrados con estas reliquias. Otra colección un tanto rara de esta residencia son unos antiguos cómics japoneses, los manga.

Kakunodate en verano

Más que un museo, Aoyagi es un sitio donde también puedes experimentar cultura tradicional japonesa (se requiere una tarifa suplementaria). Puedes deleitarte con el té matcha tradicional que sirven en su casa del té. También puedes vestirte con un kimono o incluso como un samurái (requiere una reserva previa). Además, puedes escribir tu deseo en una placa de madera y dejarlo colgado en el santuario Aoyagi dentro de este complejo. Esta residencia es, sin lugar a dudas, una pieza histórica mantenida delicadamente con la que puedes tener una completa experiencia feudal japonesa.

El Densokan de Kakunodate Denshokan: belleza y patrimonio

Cruzando la calle, el Denshokan (Centro del Patrimonio) alberga su propia colección de artefactos del clan Satake, incluyendo una gran selección de armaduras samuráis.

Una armadura samurái en Kakunodate, prefectura de Akita
Una armadura samurái con su imponente casco.
Una exposición de artefactos samurais en el denshokan
El Denshokan alberga su propia colección de artefactos del clan Satake.

Pero también es el lugar ideal para practicar y mostrar kabazaiku, un antiguo arte dedicado a crear objetos puliendo la madera de los cerezos. Después de haber sido inculcado por los monjes de Akita a un curioso samurái, creció como una forma de arte que se ha sido perfeccionada en la prefectura de Akita. Si tienes suerte podrás ver a Suzuki-san, uno de los maestros que practica el kabazaiku en el Denshokan, trabajando con una de sus piezas de arte. El día de nuestra visita estaba Suzuki-san y pudimos ver como trabajaba de manera meticulosa con unos hermosos contenedores de té.

Suzuki-san trabajando haciendo kabazaiku
Suzuki-san trabajando de manera meticulosa con unos hermosos contenedores de té.

En otras habitaciones del Denshokan hay ejemplares de otros trabajos artísticos usando esta técnica incluyendo mobiliario, cajas e incluso calzadores. La tienda de regalos tiene muchos de estos artefactos creados por maestros locales. ¡El precio puede ir desde unos 1000 yenes (10 euros) hasta cientos de miles!

Muebles de madera de cerezo de Akita
Muebles realizados con la técnica de kabazaiku.

La belleza natural de Kakunodate

Si le mencionas Kakunodate a una persona japonesa sus ojos se van a iluminar. No por su historia samurái, sino por su reputación como un destino para ver los sakura (la flor del cerezo). Aparte del peculiar árbol de cerezo llorón que florecen en los jardines de muchas residencias samuráis, hay 2 km de árboles del cerezo a lo largo del río Hinokinai. El florecimiento de los cerezos en Kakunodate tienen mucho renombre en Japón. Teniendo en cuenta que el país en sí ya es famoso país por este factor, deben ser espectaculares. Si estás en Japón durante la temporada de los cerezos en flor, no pierdas la oportunidad de visitar este lugar.

También puedes visitar Kabunodate en verano y hacer una excursión cerca del desfiladero de Dakigaeri. Tómate un respiro del calor veraniego y visita las impresionantes vistas desde el puente en suspensión más antiguo de Akita y la cascada Mikaeri.

una increíble cascada en Akita
Akita en verano es completamente verde | Fotografías ofrecidas por Semboku City Rural Experience Council

¿Cómo llegar hasta Kakunodate?

A pesar de la percepción de estar muy lejos, la modernidad de la línea del shinkansen conecta Tokio con Kakunodate en solo 3 horas. El tren bala Komachi viaja directo desde Tokio y hay más de 25 salidas diariamente. Lo mejor, el shinkansen de Akita está cubierto por el JR Pass así que si tienes este pase tu viaje será gratuito. Combinado con un itinerario en el lago Tazawa o explorando la naturaleza y los onsen cerca del Tazawako Sky Resort, puedes fácilmente crear un viaje de 2 o 3 días.

Patrocinado por la ciudad de Semboku
Traducido por Maria Peñascal

Todd Fong

Todd Fong

Freelance writer, photographer, and mentor. Japan-based, Oaktown (Oakland, California) born. Freelance writing and photography work includes Lonely Planet, Voyapon, Metropolis Japan, and several regional tourism websites around Japan.

www.peraperapera.net/

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