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Murakami es una pequeña ciudad de Niigata. Una prefectura que se caracteriza por sus numerosas nevadas invernales, por lo que no es nada raro encontrarse nieve en esta localidad. No obstante, las tiendecitas de la localidad te recibirán con una calurosa bienvenida.

Además de la nieve, hay que tener cuidado con la acumulación de hielo en las calles, aunque tampoco es un tema que deba preocuparnos en exceso, porque Murakami es una ciudad que está preparada para esta clase de inclemencias meteorológicas. Pasear por sus avenidas nos ofrece la oportunidad de descubrir el Japón más rural a la vez que conocemos de primera mano cómo lidian los japoneses con el tema de la nieve. Por ejemplo, las calles están repletas de pequeñas fuentes de agua caliente que expulsan agua constantemente para derretir la nieve y prevenir la formación de hielo. ¡Es una fantástica idea!

El sistema de fuentes calientes para el hielo en Murakami
Pequeñas fuentes calientes que ayudan a deshacer el hielo de las calles

El tradicional salmón seco

Los ríos y costas de Murakami están repletos de salmón, un pescado muy popular en Japón. Es por este motivo por el que la ciudad se ha convertido en la capital mundial del salmón. En el corazón de Murakami nos encontramos con uno de los carteles más antiguos del mundo que anuncian la venta de salmón seco: el de Kikkawa.

El salmón se cuelga del techo en el interior de la tienda, en la oscuridad, hasta que termina de secarse. Es una imagen muy fotogénica, digna de visitar en Murakami. ¡Incluso podemos traernos una camiseta o un muñeco de vuelta a casa con la imagen del salmón seco! Y, como no podía ser menos, también podemos comprar el propio salmón. Al estar seco lo podemos transportar en nuestra maleta en el avión sin ningún problema.

El sake de Murakami

Murakami está rodeado de montañas en las cuales se cultiva un arroz especialmente famoso debido a la pureza del agua del entorno. Y, donde hay arroz de buena calidad, ¡siempre hay un buen sake! Esta ciudad no es excepción, así que aquí nos encontramos toda clase de bebidas alcohólicas elaboradas a base de arroz. Si tienes tiempo, no dudes en visitar una fábrica de sake como Masuda.

La fábrica de sake de Murakami desde el exterior
La fábrica de sake Matsuda

En la entrada del establecimiento nos encontramos numerosas botellas y algunos carteles publicitarios que llevan décadas expuestos ahí dentro. ¡Disfruta del aire tradicional del local donde, cada año, se lleva a cabo un curioso festival!

La tienda de sake de Murakami
La tienda de sake

Como en el resto de establecimientos que visité en Murakami, aquí también me recibieron con los brazos abiertos. También es cierto que chapurrear el japonés me permite comunicarme con la gente local con mayor facilidad. Pero, en cualquier caso, toda la gente con la que me crucé en mi viaje intentó entablar conversación conmigo aunque existiera la barrera del idioma, por lo que no hablar japonés no es un inconveniente.

Tienda de té verde en Murakami

Aunque Murakami se encuentre en el norte de Japón, también se cultiva té verde. De hecho, es la única región localizada tan al norte del país donde se cultiva. La tienda Matsumoto-en es un buen sitio en el que hacerse con este producto.

La tienda de té de Murakami

En invierno no hay nada mejor que disfrutar de una taza de té bien calentita. El dueño del local me llenó la taza hasta el borde sin cobrarme nada e incluso me la rellenó cuando me la terminé.

La sala clásica japonesa de la tienda de té en Murakami
La sala clásica japonesa de la tienda de té

Mientras el dueño cargaba sacos de té cultivado en Murakami me iba contando algunos secretos de la tienda. Entre otras cosas se me hizo saber que la casa tiene una sala clásica japonesa, preciosa, como de otra época, que respira tradición por los cuatro costados. Entrar en esta sala es viajar al pasado. Un inolvidable descubrimiento para terminar mi caminata por Murakami.

Artículo patrocinado por la ciudad de Murakami
Traducción de: Virginia

Joachim Ducos

Joachim Ducos

Apasionado del cine japonés, quería descubrir la vida cotidiana de este país que solo conocía a través de la ficción. En 2017 dejé mi Francia natal para llevar mis maletas hasta Tokio sin saber que me quedaría allí tanto tiempo. Tras casi dos años de dedicarme a mis actividades como fotógrafo y camarógrafo mientras viajaba por el archipiélago japonés, Japón todavía ejerce en mí una misteriosa fascinación que me empuja a querer explorar cada rincón.

tokidokiyuki.fr/

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