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Entre hermosas vistas y productos frescos, la ruta Shimanami Kaido es un excelente viaje en bicicleta con mucha historia japonesa oculta. Desde santuarios samuráis hasta piratas japoneses, las islas de Setouchi incluidas en este circuito ofrecen una gran cantidad de leyendas y campos de batalla. Mientras recorría en bicicleta esta ruta de 70 km, me alojaba en granjas y recogía todo tipo de fruta como limones y fresas. Pero fue la historia de estas pequeñas islas lo que se convirtió en un punto culminante e inesperado de mis exploraciones.

Ya sea por la antigua tradición de la elaboración de la sal o las patrullas de las aguas, había una historia dormida en cada destino esperando ser descubierta. Por si no fuera poco, pude conocer distintas comunidades a lo largo de mi ruta y eso me ayudó a imaginar a sus predecesores, las tradiciones y habilidades que habían transmitido de generación en generación hasta el día de hoy.

Museo Murakami Kaizoku: la historia de los piratas de las islas de Setouchi

El museo me recibió con grandes réplicas de barcos de madera. Después de haber escuchado sobre los piratas japoneses, estaba intrigada con su existencia, y por suerte, ese impresionante museo era el lugar perfecto para aprender.

Los apodados “samuráis del mar” eran los piratas de Japón, un tema legendario que cobra vida aquí en las islas. A veces se les llamaba suigun (armada) y otras veces kaizoku (piratas), los clanes controladores eran una mezcla única, con el poder de uno y la reputación de otro. Mientras que en español el término “pirata” evoca imágenes de trotamundos sin ley, el Museo Murakami Kaizoku, ubicado en la isla de Oshima, tiene como objetivo cambiar esta percepción de los piratas japoneses.

Antiguas armaduras de piratas japoneses

El Clan Murakami, que gobernó el Mar Interior de Seto hasta el final del Período Sengoku a principios del siglo XVII, estaba formado por tres clanes. Trabajando en armonía, controlaron las aguas e influyeron en las decisiones militares, comerciales y gubernamentales. No obstante, lejos de ser anárquicos, tenían códigos de honor y proporcionaban banderas a los barcos que pasaban para mostrar sus viajes permitidos a la costa.

Al ver estas banderas rotas en exhibición junto a las armaduras cuidadosamente conservadas y los modelos de tamaño real, me imaginaba los barcos zarpando para vigilar las islas. Además, disponía de una excelente audio-guía que, utilizando códigos QR, explicaba la historia a medida que exploraba el museo, con mapas de cada piso expansivos y vistas interminables del mar para ayudarte a imaginar el pasado.

Bandera de los antiguos piratas japoneses
Antigua bandera pirata japonesa
Audioguías en el museo para conocer la vida de los piratas japoneses
Las audio-guías del museo Murakami Kaizoku explican la historia mientras exploras el edificio.
Museo Murakami Kaizoku, isla de Oshima
Ubicación: 1285, Miyakubo, Miyakubo-cho, Imabari, Ehime 794-2203
Teléfono: +81 897-74-1065
Horario: 9 am – 5 pm, cerrado los lunes o el siguiente día si el lunes es festivo.
Precio: adultos: 310 yenes, estudiantes: 160 yenes, por debajo de 18: gratis.
Web del museo Murakami Kaizoku (solamente en japonés)

Peregrinaciones samuráis al santuario Oyamazumi

De todas las peregrinaciones samuráis de Japón, el impresionante santuario Oyamazumi tiene un innegable sentido de la historia a su alrededor. Después de cruzar la puerta torii y bajo la gran entrada de madera, entendí el sentimiento de todos aquellos peregrinos que han pasado por aquí antes que yo a lo largo de los años.

Las puertas del Santuario Oyamazumi

Este santuario está dedicado a Oyamazumi no Okami, el espíritu del hermano mayor de Amaterasu Okami y dios de los océanos, las montañas y la guerra. Durante mucho tiempo, los samuráis locales adoraron esta deidad consagrada, pidiéndole fortuna en sus batallas. Cuando Oyamazumi no Okami les concedía sus deseos, regresaban al santuario para ofrecerle sus espadas y armaduras. Si bien el santuario en sí es una visita increíble, otro punto fuerte son sus antiguos árboles inusuales y el museo adyacente el cual explica la historia y el significado de este edificio de 1.400 años de antigüedad.

Con claros signos de antiguas batallas, las piezas exhibidas en el museo Homotsukan están totalmente cuidadas, incluidas piezas del primer shogun de Japón, Yoritomo Minamoto. También se pueden ver las reliquias que una vez pertenecieron a una mujer samurái, conocida como Tsuruhime. Se dice que se convirtió en sacerdotisa principal del santuario con tan solo 15 años tras la muerte de sus hermanos y su padre. Además, lideró las fuerzas de Omishima en el campo de batalla varias veces, matando a un general del clan en un combate cara a cara. Finalmente, terminó su vida en los mares que había defendido tras la muerte de su prometido.

Aprender estos impresionantes cuentos locales es una experiencia increíble e inesperada al visitar un santuario, y el peso de la historia de la isla imbuye mi entorno de una belleza adicional.

En el exterior, aún me esperaba el asombroso y enorme tronco retorcido del árbol de alcanfor de 3.000 años, ensartado con cuerdas sagradas conocidas como shimenawa. El rojo bermellón de los edificios siempre me ha atraído, pero es detrás del salón principal donde encontré el punto de poder sagrado, al que se llega a través de estos troncos entrelazados. Siguiendo los pasos y agachándome bajo la madera pulida, miré hacia atrás para admirar el antiguo camino. Viendo como los visitantes se reúnen en silencio, el significado del santuario y su historia se siente aún más potente.

Existe un parking de bicis
En el Oyamazumi Shrine hay lugar para dejar tu bici, así que puedes parar tranquilamente durante tu viaje por la ruta Shimanami Kaido.
Santuario Oyamazumi, isla de Omishima
Ubicación: 3327, Miyaura, Omishima-cho, Imabari, Ehime 794-1393
Teléfono: +81 897-82-0032
Horario: 5 pm (cierre de puertas)
Entrada: gratis (el santuario), 1.000 yenes por adulto (museo)
Web del santuario Oyamazumi (solamente japonés)

Historia de la sal en la Isla de Yuge

A pesar de ser una isla pequeña, Yuge tiene una larga historia de producción de sal de Setouchi vinculada a la antigua capital de Japón, Kioto. Desde el prehistórico Periodo Kofun, la sal de algas se ha elaborado en las costas con métodos tradicionales e ingredientes locales. Y desde el final del período Heian, en la isla se construyó un palacete propiedad del famoso templo Toji de Kioto que rendía tributos anuales en forma de sal de alta calidad.

Si bien esta fue una industria próspera durante siglos, estuvo en peligro de extinción. En 1905, se creó un monopolio gubernamental sobre la producción de sal que duró casi un siglo, poniendo fin a las tradiciones de producción de sal en las costas de Japón. A pesar de ser una forma avanzada y eficiente de producir sal mediante la electrólisis siguiendo las medidas de modernización de 1971, pronto se demostró que perdía los minerales de la sal producida naturalmente. Finalmente, en 1997 se disolvió el monopolio y, a partir de 2002, se permitió a los productores tradicionales de sal reanudar plenamente su comercio. Si bien fue demasiado tarde para algunos, en la isla Yuge se estableció un comité dedicado para reactivar la producción.

Las herramientas utilizadas para la técnica de la obtención de sal

Mi guía para esta experiencia fue el productor de sal principal, el señor Murakami de Yuge no Sho. Mientras estábamos parados junto al robusto horno, me habló sobre las luchas que tuvieron en relación a la producción de sal de la isla y las complejidades de crear sal de calidad.

Primero, tenemos un concentrado del 3% de sal y sube hasta alrededor del 10% usando algas marinas. Luego, este concentrado de sal se calienta en el horno durante tres semanas para extraer los cristales de sal. Además, para mantener el horno caliente tiene que estar alimentando constantemente y se necesita enormes trozos de madera que tienen apilados al lado. Para reunir esta enorme cantidad se reciclan maderas de los antiguos edificios en la isla, los cuales aún puede tener clavos o tornillos que son retirados para ser reutilizados. Sin lugar a dudas, este es un ejemplo perfecto del concepto japonés de mottainai (no desperdiciar).

A continuación, los cristales se colocan en barriles de cedro y se prensan, liberando más líquido conocido en japonés como nigari. Considerado un producto de desecho por muchos por su sabor amargo, el Sr. Murakami me explicó que tiene una docena de usos, desde cocinar tofu, perfeccionar la piel y ponerlo en tu bañera. “Es bueno para la salud e incluso para el café“, dijo riendo. Mostrándome una variedad de delicados cristales y explicándome las etapas de su creación, me sorprendió su belleza y similitud con un copo de nieve.

Finalmente, la sal está lista y preparada, sola o combinada, con ingredientes locales, generando una variedad de sabores. Hay una sal rosada de ume (ciruela) y una inusual sal de lima kaffir, la favorita de Murakami, que combina especialmente bien en la comida tailandesa. Hay dos sabores únicos: en uno usa hijiki, un vegetal marino con beneficios tanto para la salud como para la belleza, conocido principalmente por dar un cabello oscuro y brillante cuando se come con frecuencia. El segundo tiene amamo (zostera marina) un elemento clave del hábitat marino de Seto que alguna vez estuvo amenazado, pero que ahora se está restaurando utilizando una combinación de conocimiento pesquero local transmitido de generación en generación e investigación científica moderna.

Shimade Cafe, en la isla de Iwagi en Japón

Nunca había tenido la oportunidad de escuchar la historia y las complejidades de la creación de sal, así que me sorprendió la paciencia y dedicación del Sr. Murakami en todo el proceso. Saber que la gente se dedica a preservar las tradiciones fue conmovedor y me convenció de que la sal era un ingrediente en el que valía la pena invertir. Después de un delicioso almuerzo en el cercano Shimade Cafe, regentado por la esposa del Sr. Murakami, compré una selección de sabores, emocionada por probarlos una vez finalizado mi viaje.

Tour “Salt Yuge”, isla de Yuge
Ubicación: 53, Yuge Myojin, Kamijima-cho, Ochi-gun, Ehime 794-2505
Teléfono: +81 897-72-9200
Precio: 1.000 yen por persona, una hora de tour. Se necesita reserva previa a través de Yuge no Sho
Shimade Cafe, Yuge Island 
Location: 830-1, Yugeshimo Yuge, Kamijima-cho, Ochi-gun, Ehime 794-2506
Phone: +81 897-77-2232
Hours: 9 am – 6 pm, closed Tuesdays, 
Cost: lunch starting from 900 yen
Shimade Cafe Website (Japanese only)

Shimanami Kaido Ferries

Las islas están conectadas por una red de transbordadores de corta distancia, la mayoría de los cuales no requieren reserva para los pasajeros. Los viajes más cortos cuestan unos 100 yenes, mientras que los viajes más largos, como los de la isla Ikuchi a Onomichi, cuestan aproximadamente 1.500 yenes. Visita la página web de Kamijima Town para obtener más información.

Recorriendo Shimanami Kaido con bicicleta

El Shimanami Kaido es una famosa ruta ciclista que conecta la isla central de Japón con Shikoku. Esta travesía de 70 km está claramente señalizada y utiliza una combinación de carreteras principales y senderos exclusivos para ofrecer vistas increíbles a medida que avanzas entre las distintas islas. Hay terminales de alquiler de bicicletas en cada extremo de la ruta, así como 13 puntos de entrega a lo largo del camino, conectados con rutas de autobús. Puedes alquilar bicicletas urbanas, híbridas, tándems o eléctricas entre 1.100 por día y 1.600 por día para adultos, mientras que las bicicletas para niños cuestan 300 yenes por día.

Mi bicicleta durante la ruta en shimanami Kaido

¿Dónde alquilar una bicicleta?

Terminal del puerto de Onomichi, OnomichiTerminal Sunrise Itoyama, Imabari
Horarios: 7am – 7pm (marzo – noviembre), 8am – 6pm (diciembre – febrero)Horarios: 8am – 8pm
Precio: Adulto: 1.100 yenes diarios para bicis de ciudad e híbridas; 1300 yenes para tandems; 1.600 yenes para eléctricas. Además, 1.100 yenes de depósito inicial.*
Niños: 300 yenes + 500 yenes de depósito inicial.*
Puedes reservar, pero no es necesario (aunque en las temporadas altas se recomienda hacer reserva si quieres bicis eléctricas o tándems).

*(Antes de alquilar una bicicleta, tendrás que pagar un deposito inicial que será devuelto a menos que dejes tu bicicleta en una terminal diferente)
Precio: Adulto: 1.100 yenes diarios para bicis de ciudad e híbridas; 1300 yenes para tandems; 1.600 yenes para eléctricas. Además, 1.100 yenes de depósito inicial.*
Niños: 300 yenes + 500 yenes de depósito inicial.*
Puedes reservar, pero no es necesario (aunque en las temporadas altas se recomienda hacer reserva si quieres bicis eléctricas o tándems).

*(Antes de alquilar una bicicleta, tendrás que pagar un deposito inicial que será devuelto a menos que dejes tu bicicleta en una terminal diferente)

Después de conocer las historias de los samuráis, los desconocidos piratas japoneses e incluso el antiguo arte de la sal, me llamó la atención la estrecha afinidad entre los habitantes de la isla y los mares que les rodean. Mis exploraciones a lo largo de la ruta Shimanami Kaido me habían mostrado distintas artesanías contemporáneas, pero también las tradiciones duraderas que se retroalimentan entre ellas. Pedaleando por tranquilos caminos marítimos, adquirí una nueva conciencia y un respeto por las aguas que habían dado a estas islas sus comunidades, cultura y tradiciones.

Patrocinado por Setouchi Shimanami Kaido Activation executive committee
Traducido por Maria Peñascal

Lily Crossley-Baxter

Lily Crossley-Baxter

I’m a travel and culture writer from North Wales, but I’ve been based in Japan for the past six years. I love exploring the rural side of Japan, especially to see communities working on unusual regeneration projects. I spent my first year here in Mie prefecture, later moving to Tokyo and am really lucky to have been able to experience both sides of daily life. Between onsen, the food and the unique festivals, I have so many places left to explore in Japan but also love getting out of the country to travel abroad — it gives you a great perspective on what makes each place unique.

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